Eran de aquellas tardes de domingo en que ningún ser vivo transita va por la avenida amazonas y solo taxis buscando una carrera para poder ganar un poco de dinero para satisfacer sus deseos de comer, aquel joven caminaba sin rumbo ni destino, llego a parar en un plaza llamada de España, que está rodeada por casa viejas y se respira un aire de paz inquieta que ya quiere avanzar y ser algo un poco más agresiva; el joven drogado con aquel aire de paz sumido en esa cruel de tiempos duros, decían los ancianos sabios que era culpa de unos banqueros que quieren huir, pero nadie lo sospechaba. El no cargaba ni un sucre en sus bolsillo, de un jean que esta con varios agujeros que el mismo avía remendado, cargaba siempre con una maleta en su espalda pero no lleva va nada más que un libro que siempre lo volvía a leer, un saco y unas gafas oscuras que podía observar al sol sin que le molestara, en ese tiempo estaba de moda los asesinatos por asfixia con una cuerda para aquellos vagabundos que se pasa van de copas "como la mayoría no tenia familia nadie los recordarían"; el joven se sentó en una banca de piedra tallada que resaltaba por ser una de las que mas tenían escritas vulgaridades sobre ellas, los vagabundos circulaban con miedo y deseosos de una probada de alcohol pero eso significaba que serian un blanco perfecto para seguir el circulo de la vida. El joven sin temor alguno saco una botella del mas barato licor que podía conseguir con un poco de dinero que pudo encontrar en medio de sus baratijas. Como era de esperarse comenzó solo con un sorbo y termino sin recordar nada, lo que le hizo despertar de esos sueños de alcohol fue un olor fétido que al despertarse no supo de donde provenía. Al levantarse noto que estaba en las faldas de una montaña no identificaba cual solo caminaba siguiendo el fétido olor hasta que llego a observar entre los matorrales un cuerpo de un vagabundo asesinado con marcas de moretones y una cuerda amarrada a su cuello. El no sabía qué hacer, sin más preguntas soltó una lágrima y gritando ayuda reacciono y un flash de luz atravesó por su cabeza a siendo reaccionar recordar todas aquellas noches en que salía a tomar, recordó un breve instante estar cerca de un grupo de vagabundos tratando de armar pelea, y un sabor amargo de alcohol le hizo recordar que su alter ego es aquel que mata por placer absurdo de sangre sin sentido. Con una risa amarga y la mirada alerta abría una nueva botella de licor.
Postdata: Quien lea esto solo salió por recordar esos tiempos de paz con violencia y para decirle LIBEREN SU ALTER EGO.
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si liberen su alter-ego (insomnio y esteban dicen: si y abstenganse a las consecuencias jajajaja
ResponderEliminardaniel dice: babosos ustedes no ayudan a nadie)